miércoles, 6 de febrero de 2013

Le viene de raza

La primera gran inspiración y el más grande colaborador y cómplice que tuvo Edwin Vásquez Cam fue sin lugar a dudas su padre. Don Gonzalo llegó a ser, como luego su hijo, un excelente tirador. Entre otros reconocimientos, obtuvo el consagratorio Premio Juan Gildemeister en 1928, quedando a solo seis puntos de batir el récord que Wenceslao Salgado impusiera dos años antes. Asimismo, integró un representativo peruano que compitió contra Chile en 1930 y estuvo en el equipo nacional de tiro de los Juegos Bolivarianos de Bogotá 38.

Gracias a Don Gonzalo, Edwin pudo ver el mundo del tiro desde adentro. Como ayudaba a su padre en los entrenamientos, podía verlo trabajar. Primero ubicaba los blancos y limpiaba las armas, y luego se dedicaba a observar atentamente cada uno de sus movimientos. Así, con la escuela de la observación, Edwin fue aprendiendo desde muy pequeño los secretos de un profesional del tiro. Y Don Gonzalo, que no era para nada indiferente a los intereses de su hijo, decidió alentarlo por esa senda. Una Navidad lo sorprendió con el mejor regalo que recibió en su infancia: una preciosa escopeta de corcho.

Entérate de estas y otras cosas en el documental Héroe Olímpico, donde podrás encontrar datos sobre el padre Edwin Vásquez, anécdotas de sus primeros años y algunas fotos familiares, como esta de la familia Vásquez Cam:




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